Mientras se multiplican las advertencias sobre el fenómeno El Niño y el riesgo de un río Uruguay en aguas altas, los datos del presente muestran una realidad distinta

El río corre tranquilo, por debajo de su caudal medio histórico para esta época del año, y sin ningún signo de creciente.
Según el reporte de la Comisión Técnica Mixta (CTM) de Salto Grande correspondiente al 18 de junio –últim parte publicado antes del feriado y fin de samana– el caudal erogado por la represa se ubicó en 2.573 metros cúbicos por segundo en el promedio diario, con un aporte al embalse de 2.757 metros cúbicos por segundo. En la estación de Paysandú de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), anoche la altura del río se situaba en 0,54 metros, un valor que se considera normal: el nivel se estima normal por debajo de los 3,5 metros y hasta unos 40 centímetros sobre el cero, mientras las crecientes de consideración comienzan a manifestarse en torno a los seis metros.
Muy por debajo del promedio histórico
El contraste con la serie histórica es elocuente. De acuerdo con el registro histórico de caudales medios de CTM Salto Grande, que abarca desde 1980, el caudal medio del mes de junio es de 6.672 metros cúbicos por segundo, y el caudal medio anual del río se ubica en el orden de los 4.700 metros cúbicos por segundo. El valor que erogaba la represa este jueves —2.573 metros cúbicos por segundo— equivale a apenas el 38% del promedio de junio y a poco más de la mitad de la media anual del río.
En otras palabras, lejos de transitar una situación de aguas altas, el río corre en estos días muy por debajo de lo habitual, tanto para un mes de junio como en relación con su comportamiento medio a lo largo del año. El registro del sensor de Paysandú confirma esa tendencia: a lo largo del último mes el nivel osciló entre 0,45 y 1,65 metros, sin acercarse en ningún momento a las cotas de alerta.
El Niño todavía no llegó
El dato de fondo es que el fenómeno climático que motiva las advertencias aún no se ha establecido. Según el boletín de junio de 2026 del Servicio Meteorológico Nacional de Argentina, el de mayor relevancia para la cuenca del río Uruguay, las condiciones actuales son consistentes con una fase neutral del ENOS, aunque las anomalías de temperatura del agua del mar en el Pacífico ecuatorial muestran valores positivos. De acuerdo a los modelos dinámicos y estadísticos, en el trimestre junio-julio-agosto de 2026 existe alrededor de un 90% de probabilidad de desarrollo de una fase cálida o El Niño.
La Organización Meteorológica Mundial coincide en el diagnóstico. En su boletín de mayo de 2026 señaló que se está produciendo un marcado cambio en el Pacífico ecuatorial, y que el rápido aumento de las temperaturas de la superficie del mar apunta a un probable retorno de las condiciones típicas de El Niño ya en el trimestre de junio a agosto de 2026.
Es decir, a mediados de junio el fenómeno todavía está en transición y no se ha consolidado. De confirmarse, sus efectos sobre las precipitaciones de la región recién se harían sentir, según los propios técnicos, en la primavera y comienzos del verano, entre setiembre y diciembre.
Qué dice la CTM
La propia Comisión Técnica Mixta, en su comunicado más reciente del 12 de mayo, ratificó esa lectura. El organismo informó que la situación hidrológica en la cuenca se encuentra dentro de la normalidad propia del otoño y que se prevé que se mantenga así en los próximos días, con niveles del río “muy por debajo de niveles de alerta”.
Al mismo tiempo, la CTM confirmó que El Niño, hoy en fase neutral, evolucionará hacia su condición activa durante el trimestre junio-julio-agosto, lo que en la cuenca de aporte a Salto Grande suele asociarse a mayores precipitaciones durante la primavera y comienzos del verano. Sin embargo, el organismo fue cauteloso: aclaró que la condición El Niño “no implica automáticamente escenarios de lluvias o crecidas extraordinarias”, ya que intervienen otros factores determinantes, como la distribución espacial y temporal de las precipitaciones y la secuencia en que se produzcan. Además, señaló que aún persiste incertidumbre sobre la intensidad que tendrá finalmente el fenómeno, que podría ser moderado, fuerte o muy fuerte.
Promedio sostenido, no pico aislado
Para interpretar correctamente los registros conviene una aclaración técnica que suele generar confusión. Una cosa es el caudal medio mensual —el promedio de todos los días del mes— y otra distinta es el pico instantáneo que el río pueda alcanzar un día determinado. Cuando el caudal medio de un mes es alto, no se debe a una crecida de pocas horas, sino a que el río se mantuvo crecido de manera sostenida durante buena parte del mes.
Esa distinción es la que explica por qué los grandes episodios de El Niño quedaron grabados en el histórico de Salto Grande.
Los mayores caudales medios de la serie se registraron en años de El Niño intenso: mayo de 1983 marcó un promedio mensual de 21.919 metros cúbicos por segundo, el más alto de las cuatro décadas relevadas, y 1998 dejó el mayor caudal medio anual de toda la historia del registro. En esos casos, los valores altos reflejaban ríos que estuvieron crecidos durante semanas, no apenas un pico de unos días. Nada de eso ocurre por ahora. El antecedente histórico muestra que El Niño puede traer crecientes prolongadas, pero el presente indica que, al menos hasta fines de junio de 2026, el río Uruguay sigue corriendo por debajo de lo normal. Si el fenómeno se confirma e intensifica, el escenario podría cambiar en primavera; mientras tanto, los anuncios de crecidas conviven con un río que, día a día, desmiente cualquier urgencia.
FUENTE: Eltelegrafo


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